Nuestra historia

ESCRITO POR: ANDREA AGUDELO PIEDRAHITA. Todo comenzó cuando éramos muy pequeños. La primera que empezó fue Andre, cuando tenía 7 años; luego Juano a sus 9. Siempre fuimos muy musicales y nuestro amor por la música crecía con nosotros. Un tío (médico / músico) fue el primero en percibirlo y junto con nuestra familia nos apoyaron para empezar nuestro camino por la música. Comenzamos a formarnos en la Red de Escuelas de Música de Medellín, administrada en ese entonces por la Fundación Amadeus, donde nos enseñaron todas las bases para formarnos como músicos, pero sobretodo nos enseñaron que lo primero que debíamos ser era HUMANOS. Allí conocimos varios de nuestros mejores amigos y las personas que nos han inspirado. Tuvimos la oportunidad de formar parte de orquestas sinfónicas y viajar con y para la música. Fueron entre 11 y 14 años que pertenecimos al programa de música. En semana recibíamos clases de instrumento (violín), solfeo, coro, expresión corporal y los fines de semana nos reuníamos cientos de niños para tocar en Orquestas Sinfónicas. Son de los mejores recuerdos que tenemos de nuestra niñez y adolescencia. Fueron muchas las experiencias que vivimos y personas que conocimos a través de la música. Tocar música clásica, colombiana, participar con orquestas de la ciudad, trabajar con otros colegas, fueron cosas que nos llevaron a entender la música desde varios puntos de vista. Logramos entender que la música es diversa y es para todos. Andre: Empecé a estudiar Comunicación Gráfica Publicitaria y siempre relacionaba mis trabajos de la carrera con música. En uno de los últimos semestres debía crear una marca y fue el momento para darle pies a la idea que más tarde se convertiría en mi proyecto de vida.  Como músicos habíamos tenido algunas experiencias en eventos y matrimonios, pero de forma más informal. Fue cuando le propuse a Juano crear un grupo. Le hablé del nombre, del concepto, de la idea y a el le sonó. Juano: Desde pequeño supe que la música siempre estaría en mi vida. Desde antes de salir del colegio empecé a formarme profesionalmente. He viajado, tocado en orquestas, conocido grandes maestros; gracias a la música. Me ha dado también, la oportunidad de emprender, de crecer como persona, de arriesgarme, retarme y aprender todos los días. La música, ha sido y será lo que más me gusta, lo que más disfruto. Por eso vivir de ella es algo que para mi, vale toda la pena.  Fue en 2013 que decidimos embarcarnos en un camino que conocíamos poco pero que nos entusiasmaba. Al principio no existían los compromisos y lo veíamos más como algo para pasar el tiempo. Nuestro primer evento fue en diciembre del mismo año, un matrimonio de alguien conocido. A partir de ese momento, empezamos a entender que debíamos comenzar a prepararnos y ganar experiencia. El 2014 y 2015 fueron años para conocer el mercado. El 2016, un año para que el mercado nos empezara a conocer y el 2017 un año para empezar a solidificar. Durante esos años conocimos muchas personas que nos vieron potencial y que nos ayudaron muchísimo.  Conocimos colegas con los que hoy trabajamos y conocimos empresarios que se convirtieron en nuestros clientes. Ha sido un trayecto en el que hemos dado cada paso con amor, en el que hemos tenido muchos aprendizajes, no solo musicales si no del proceso de crear empresa. De trabajar día a día por unos objetivos, de proyectarnos, de crecer e innovar. El 2018 y 2019 fueron años que nos sirvieron para posicionarnos mucho más en Medellín y entender que crecer cuesta, pero que es un proceso que hay que vivir. Hemos tenido la oportunidad de trabajar para grandes empresas del país y para personas importantes que nos han ayudado a marcar una trayectoria. Hoy estamos en un punto en el que nos sentimos orgullosos del camino que hemos recorrido, pero estamos consientes que esto apenas comienza. Nos alegra seguir recorriendo este camino como hermanos, amigos, socios y colegas y agradecemos a todas las personas que nos han acompañado en esta historia.

Tomadas por @falcocultum

Abrir chat